lunes, 28 de marzo de 2011

Sábado: Tour de los contrastes

El sábado por la mañana quedamos en el hotel Mildford Plaza con Gerardo Giraldo y su hijo Fernando para hacer la denominada ruta de los Contrastes. Y empezamos sintiendolos bien, la verdad, porque mientras esperábamos fuera nos moríamos de frío y en la furgoneta que nos asaron de calor.

Hacer el tour es una idea excelente para el primer día posible porque te llevan por una buena cantidad de sitios en una "fragoneta" y te van dando recomendaciones de sitios a los que ir además de unos cuantos datos interesantes sobre la ciudad. Lo que mas nos gustó fue cuando nos enseñaron la maqueta de la ciudad y nos fueron señalando con un puntero láser las distintas zonas, barrios, edificios de interés, puentes, etc. Te permite hacerte una idea espacial estupenda. Recomendable al 100%.

Lastima que a nosotros nos tocó de chofer a Fernando, el hijo, que sin dejar de ser simpático y amable, era una metralleta disparando datos sobre todo cuando ubicaba locales o edificios (del estilo de "está en la 37 con la octava") que cuando es una dirección lo mismo se te queda, pero cuando llevas 28 te acabas perdiendo.

Acabamos en Chinatown y nos metimos en un chino en el que parecía que de un momento a otro parecía que iban a aparecer Chuck Norris y el Padrino y se iban a poner a repartir leches a mansalva pero mira que no, al final todo fue como la seda, aunque casi (o quizás por eso) porque estuvimos solos casi todo el tiempo.

Después nos acercamos hasta Battery Park para coger el ferry gratuito hasta Staten Island donde nada se nos había perdido, peeeero, todo tiene truco. El ferry pasa bastante cerca de la estatua de la libertad y te permite hacerle fotos a la ida y a la vuelta, además si vas a media tarde y regresas cuando esta ya anocheciendo ves el skyline en sus dos posibles variantes, a cada cual más interesante aunque los tres coincidimos en que la vuelta fue más bonita con todas las luces de los rascacielos encendiéndose. Un dato curioso, en el viaje de ida de Manhatan a Staten Island una bandada impresionante de gaviotas seguía al Ferry en todo momento, casi como escoltándonos. Sin embargo, en el viaje de vuelta no vimos ni una sola.

Por la tarde noche nos subimos a Times Square y vaya, eso si que es la parte mas peliculera de la city. Había mas metros cuadrados de plasma en la paredes que de hierba en todos los campos de golf de "Marina D'or ciudad de vacaciones dígame"!!!!

Parecía como una versión reducida de las Vegas pero sin casinos, todo lleno de teles y luces; todo el mundo pululando de un sitio a otro, entre ellos nosotros. Al final acabamos saturados de tanta luz y nos volvimos para el hotel no sin antes probar las míticas hamburguesas de Roxy que ... bueno, lo de siempre, tratar de sorprender a un vasco por la comida está difícil difícil difícil. Sinceramente, las hacen mejor en cualquier bareto del caso viejo y sin tanto bombo.


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